Cómo una organización de Nuevo México está manteniendo unidas a las familias inmigrantes

Por Katherine Mancera

El año pasado en Nuevo México, una prisión privada fue clausurada después de que investigadores descubrieron que estaban descuidando a los prisioneros y dándoles un tratamiento médico inadecuado.

Hace unos meses, el mismo lugar reabrió sus puertas, esta vez para albergar a una población diferente: inmigrantes. El Centro de Detención del Condado de Cibola ahora aloja a más de 700 hombres adultos y la cifra sigue creciendo.

Muchos de estos hombres vinieron a Estados Unidos porque estaban huyendo de la violencia de Centroamérica y tal vez sean elegidos para recibir asilo. Pero es muy poco probable que alguna vez reciban esta ayuda porque la mayoría no cuenta con el dinero para pagar una representación legal.

Aquí es donde interviene el Centro de los Derechos de los Inmigrantes de Nuevo México (New Mexico Immigrant Law Center). La semana pasada hablé con Steffi Ostrowski, la coordinadora voluntaria de tecnología y desarrollo del Centro, para saber más sobre cómo la organización está respondiendo a esta nueva y urgente necesidad.

Escena de la frontera en Nuevo México

Primero lo primero. ¿Qué es el Centro de los Derechos de los Inmigrantes de Nuevo México y cuál es su misión?

Nuestra misión es promover la justicia y la equidad empoderando a las comunidades de inmigrantes de bajos ingresos a través de servicios colaborativos legales, protección y educación. Nuestro Centro fue fundado hace siete años como la primera organización no lucrativa de Nuevo México que ofrece servicios legales gratuitos para los inmigrantes que enfrentan deportación.

Lo que mucha gente no se da cuenta es que, en el sistema de inmigración, a diferencia del sistema de justicia penal, no tienes garantizado un abogado. Si no puedes costear uno, es simplemente una pena. Las estadísticas son bastante sombrías – el 63% de los inmigrantes que enfrentan ser deportados no tienen un abogado, pero aquellos que sí lo tienen, cuentan con 5.5 más posibilidades de no ser deportados.

Estas cifras cuentan, porque el tener acceso a un abogado puede ser la diferencia que le permita a una familia mantenerse unida en vez de ser separada por una deportación.

Con la nueva administración, los inmigrantes enfrentan toda una nueva serie de desafíos. ¿Cuáles son las necesidades más urgentes que estás observando en la comunidad?

El cambio más grande que hemos visto en los últimos meses es el aumento de incertidumbre y miedo. Nadie sabe si habrá redadas en el lugar de trabajo o si la política Acción Diferida para los Llegados en la Infancia (Deferred Action for Childhood Arrivals) será revocada.

La incertidumbre hace que la vida sea muy difícil para la comunidad y también para el trabajo de nuestros abogados que frecuentemente no pueden dar respuestas sólidas a sus clientes porque esta administración es propensa a realizar cambios inesperados y repentinos en las políticas.

Nos esforzamos mucho para asegurarnos que nuestros servicios sean dinámicos y satisfagan nuevas necesidades al momento que aparecen. Por ejemplo, desde las elecciones hemos visto a más personas interesadas en crear documentos de poder notarial -documentos que indican quién puede recoger a los niños de la escuela, pagar sus hipotecas o acceder a sus cuentas bancarias. Estos son padres de familia que están preparándose para lo peor.

Este mes de mayo, el Centro está llevando a cabo una campaña colectiva de recaudación de fondos en HIPGive. ¿De qué se trata la campaña?

Recientemente tuvimos una necesidad imprevista. El año pasado se clausuró una prisión privada en el Condado de Cibola debido a las deficientes condiciones para tratamientos médicos, pero hace poco, el mismo lugar acaba de ser reabierto. Está siendo administrado por la misma compañía, pero ahora es un centro de detención de inmigrantes que alberga a más de 700 hombres.

Debido a que el centro de detención está en una locación muy remota, (está a dos horas de distancia de la ciudad más cercana) y ya que la mayoría de los hombres no cuenta con el dinero para pagar un abogado y no hablan inglés, es muy difícil para ellos el conseguir cualquier ayuda legal. La mayoría de los hombres detenidos huyeron de la violencia que se vive en Centroamérica y han tenido una “entrevista creíble de miedo” donde se encontró que tienen miedos legítimos de regresar a sus países de origen, con lo cual tienen el derecho de solicitar asilo. A nivel nacional, sólo el 14% de los inmigrantes que se encuentran en centros de detención pueden acceder a un abogado y aquellos que lo logran, tienen siete veces más posibilidades de ser liberados.

El Centro de los Derechos de los Inmigrantes en Nuevo México está organizando viajes al centro de detención una o dos veces por semana para brindar orientación y consultas legales gratuitas. El objetivo de esta orientación es apoyar a los detenidos para que puedan defenderse por ellos mismos durante su caso. Estamos recaudando fondos para financiar el tiempo y los suministros que se utilizan en estos viajes.

¿Por qué elegiste realizar una campaña colectiva de recaudación de fondos como una forma de apoyar este proyecto en particular?

Esta necesidad apareció muy inesperadamente. Nos apoyamos en donaciones individuales y en una recaudación colectiva porque no es el tipo de proyecto para el que podemos solicitar una subvención -necesitamos tomar acción de inmediato. La recaudación colectiva de fondos nos da la flexibilidad financiera para tomar proyectos que no están contemplados en nuestro presupuesto anual y para atender las necesidades de la comunidad al momento en que aparecen.

Hay tantas personas en nuestra red que están realmente apasionadas acerca de la reforma inmigrante pero nuestra organización no siempre es tan visible (¡el trabajo legal no es el más glamouroso!) Para nosotros las campañas colectivas de recaudación de fondos son una forma increíble para difundir nuestro mensaje a las personas que quieren involucrarse pero que no han escuchado sobre nuestro trabajo.

Hay muchas razones para estar ansiosos en estos momentos, pero, ¿ves algunos puntos positivos?

Hemos notado un aumento gigantesco en el número de personas que les apasiona la reforma migratoria y que están decidiendo que es momento de actuar. Nos hemos sentido conmovidos por las grandes muestras de apoyo hacia la comunidad inmigrante desde la elección.

Hay muchas formas de involucrarse -siendo voluntario, donando, protestando, haciendo contacto con tus representantes locales. Todas estas acciones le darán poder a la lucha para conseguir una reforma migratoria progresiva, la cual se necesita desesperadamente. La gente realmente puede hacer la diferencia.

¿Te inspiró el trabajo del Centro? Conoce su campaña de HIPGive, “Luchando por justicia para inmigrantes en detención,” ¡y considera donar hoy mismo!