Contar historias para recaudar más

Parece que todo el mundo está hablando de “contar historias”, pero ¿por qué? Descubre el valor de la historia y cómo contarlas de la mejor manera para cautivar e inspirar a tus donantes en línea.

Historia
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Contar historias: una habilidad esencial si eres novelista, director de películas, o bien al momento de acostar a los niños. Pero, ¿por qué se dice que es una competencia fundamental para los colaboradores de las organizaciones sin fines de lucro, especialmente los de recaudación de fondos?

La respuesta radica en el poder de la historia para transmitir información de una manera sensible, divertida y, sobre todo, memorable. Hoy en día, ante un sinfín de información y contenidos mediáticos, una historia auténtica, sorprendente o que provoque felicidad, se destaca encima de lo demás y crea una impresión que circunvala la cabeza para irse directo al corazón.

¡Y eso es exactamente lo que buscamos como promotores del financiamiento colectivo! En el espacio pequeño que tenemos disponible para exponer nuestro proyecto por correo electrónico o redes sociales, no podemos darnos el lujo de ser prolijos, presentar argumentos intelectuales o enfocarnos en las estadísticas (aunque por supuesto, éstos deben respaldar nuestro trabajo en otras áreas.) Sin lugar a dudas, siempre será mucho más recomendable convencer a la gente sobre el impacto de nuestro proyecto al mostrarselos. Una historia representa una ventana entre nuestro mundo y el suyo, un toque humano que crea una conexión, genera empatía y de esa manera inspira a las persona a actuar, o más bien, a donar.

Es más, es ese toque humano, junto con el arco dramático de las historias, lo que las hace tan cautivadores. Nos llaman la atención más rápidamente, mantienen nuestro interés hasta llegar al desenlace y no sólo se dirigen a la audiencia directa, sino que son memorables e inspiran a la gente a compartirlas en redes sociales. No hay mejor estrategia que ésta para los recaudadores de fondos, para quienes el éxito depende de la posibilidad de que nuestros contenidos se difundan en redes sociales y plataformas digitales con tal de llegar a audiencias nuevas y más amplias.

Entonces, ¿cuáles son los ingredientes de una historia exitosa y cómo podemos integrarlas a nuestras campañas de financiamiento colectivo?

  1. Primero, tu historia requiere un OBJETIVO claro. Pregúntate por qué estás contando una historia y qué cambio quieres generar en tu audiencia como resultado de la historia. Así también puedes considerar qué tipo de historia encajaría con las tendencias mediáticas con tal de generar mayor visibilidad ante los medios de comunicación o los individuos.
  2. Luego, selecciona un PROTAGONISTA. No debe ser la organización en sí porque las mejores historias se relacionan con las personas, no con las instituciones. (En otras palabras: recuerda que los donantes no donan a una organización en sí, donan a los demás por medio de la organización).  Piensa en quiénes son los héroes o las heroínas de la vida real con las que tú colaboras y en quién pudiera compartir su historia.  
  3. Ahora: la ESTRUCTURA y el CONTENIDO. Debes tener un comienzo, un desarrollo y un cierre. Por instinto, todo novelista, director y narrador de cuentos para dormir emplea un arco dramático, iniciando desde la situación actual, explicando los retos que enfrenta el protagonista, la lucha para superarlos y la resolución o desenlace, comunicando todo lo que está en juego si no lo logra. Para el contenido, pregúntate: ¿cómo puedes contar una historia que inspira? Recuerda evitar enfocarte en los fondos o las actividades a realizar, sino en el propósito final del proyecto, los sueños y las aspiraciones del héroe / heroína y de la comunidad en general.
  4. Finalmente, incluye una LLAMADA A LA ACCIÓN. Una opción para hacer la transición es relacionar la situación del protagonista a una situación más generalizada en la sociedad o el mundo, describiendo, al final de cuentas, cómo afecta a todos. Ofrece a tu audiencia una respuesta a la pregunta: ¿qué debo hacer ahora y qué tan bien me voy a sentir?

 

Una vez que tienes la estructura de tu historia basada en estos puntos, puedes decidir cómo contarla. Hoy en día lo más fácil es mediante un video corto (recomendamos 1-3 minutos), una serie de fotos con leyenda explicativa, o un narrativo en forma de un testimonio o experiencia personal. Sin importar el medio que usas para la versión principal de tu historia, no olvides la regla,  “comparte comparte comparte”. Incluye tu historia en la página de tu proyecto en HIPGive pero también compártela en redes sociales, en un email e inclusive puedes usar citas destacadas e imágenes para Facebook o Twitter.

Muchas organizaciones han sacado provecho de la ayuda “pro bono” de agencias creativas, quienes ayudan con un guión gráfico, producción y edición de videos, y/o sesiones profesionales de fotografía. Puede ser muy útil pero es importante mencionar que son muchas las campañas exitosas de crowdfunding que se realizan con un guión corto y un teléfono celular en la mano. Siempre y cuando hayas establecido con claridad los puntos mencionados arriba y comuniques con autenticidad, tu historia generará un impacto positivo.

 

Contar una historia es una de las herramientas más poderosas que podemos emplear para cautivar y motivar a nuestros donantes. La gente no quiere regular su dinero, quieren invertirlo en organizaciones para lograr un cambio. En tu siguiente campaña, en vez de presentar lo que hace tu organización, ¡cuéntanos una historia de cambio!

 

Aprende cómo incluir historias en tu video aquí o inscríbete en nuestro siguiente seminario en línea  en el cual hablaremos más de la oportunidad de contar historias en el marco del concurso de fondos de contrapartida Orgullo Hispano.