¿Por qué debe incentivarse la filantropía en México?

Pese a avances, México está al final de la fila en altruismo.

Por Débora Montesinos, contribuidora a HIPGive

Un estudio de la Universidad John Hopkins, en Baltimore, realizado en 36 países revela algo preocupante: México está en el último sitio entre las naciones que tienen buenas prácticas en materia de filantropía.
Para llegar a esa conclusión, analizaron el trabajo y la participación de la sociedad civil, empresas y gobiernos que promueven la filantropía como factor de desarrollo social.

El diagnóstico, lejos de descorazonar, abre el camino para comprender la necesidad de fomentar acciones filantrópicas que tienen beneficios integrales y aquí te compartimos al menos cinco de ellos:

1. Promueven el desarrollo social y el acceso a servicios básicos.

La sociedad tiene grandes necesidades y, a través de acciones filantrópicas, es posible crear mecanismos que permitan apoyar a los sectores menos favorecidos. Algunos ejemplos de los rubros en que actúa son acceso a servicios de salud, educación, mejores viviendas, empleo, nutrición, ayuda para la tercera edad, seguridad financiera y cuidado ambiental.

2. Organizaciones civiles impulsan la economía de un país.

Está más que demostrado que en los últimos 20 años, las organizaciones civiles se posicionaron como uno de los principales segmentos generadores de empleos. Así, es posible pensar que al impulsar las actividades altruistas también se esté dando el “empujón” que México requiere para crear la cifra anual de empleos que necesita.

México tiene alrededor de 20,000 organizaciones civiles registradas ante el Estado, y apenas generan un millón de empleos anuales. Pero de esos solo el 44% reciben remuneración y, el resto, participa como parte del voluntariado. Y aunque la cifra parece esperanzadora, resulta que esa es la que coloca al país en el último puesto de 22 países que generan empleos a través de organizaciones civiles. La participación de la sociedad civil organizada equivale a 2% del PIB mexicano.

3. Tejido social fuerte.

Las organizaciones civiles fortalecen el tejido social debido a que crean estabilidad en las comunidades, fomentar el respeto a los derechos humanos, facilitan la comunicación e interacción entre sociedad y actores políticos, desarrollan una red de asociaciones y generan la cultura de tolerancia y respeto mutuo entre sociedades.

4. Mejoran la percepción de las instituciones.

Un estudio realizado por American Express México, “Actitudes y pensamiento de los mexicanos sobre responsabilidad social”, dice que cuando una empresa implementa estrategias de Responsabilidad Social Empresarial puede aumentar sus ventas hasta en un 150%. Además, casi 40% de los consumidores deja de consumir productos si sabe que provienen de empresas que no se comprometen con empresas responsables con la sociedad.

5. Estimulan la prosperidad social.

Las alianzas entre los distintos actores sociales son de las estrategias más eficaces para alcanzar el desarrollo sostenible de los países. Eso logra en países desarrollados y, lo mismo hará con las naciones menos desarrolladas, como puede ser México.