Por los derechos sexuales de las mujeres con discapacidad

Porque tu derecho al placer es mi derecho

Grupo Educativo Interdisciplinario en Sexualidad Humana y Atención a la Discapacidad A.C.

Gender Equality

Nuestra historia

En México, hablar de sexualidad sigue siendo un tema tabú en todas las esferas sociales: en lo político, lo educativo y hasta en el seno familiar.  Este problema se agrava aún más cuando hablamos de la sexualidad de una persona con discapacidad ya que para la sociedad, es casi imposible pensar que puedan tener una vida sexual activa. La falta de información, educación y capacitación en estos temas aunado al bagaje cultural de México derivan en problemáticas de salud para la población en condición de discapacidad y las personas que les rodean.

La posición jurídica relativa a los derechos sexuales y reproductivos de las personas con discapacidad es contradictoria, ya que, a pesar de estar contemplados en varias leyes nacionales y tratados internacionales, no existe una voluntad política que garantice su cumplimiento, reglamentación y financiación.

Podría decirse que este tema es inexistente para las autoridades de nuestro país y la sociedad en general pues hay un desconocimiento generalizado sobre sus derechos.  Por ejemplo, las escuelas de educación especial y las instancias públicas de salud que atienden a esta población no incorporan estos temas en sus planes o programas de trabajo.

En México, el número de mujeres con discapacidad supera a los hombres (3.8 millones frente a 3.3 millones), 6.2% de las mujeres del país viven con esta condición y en el caso de los hombres, representan 5.7 por ciento de la población total (INEGI, 2014).

Los estereotipos de género impactan desfavorablemente a las mujeres con discapacidad y las colocan en una situación de mayor vulnerabilidad. Por ejemplo, el estereotipo de la maternidad como inherente y natural a las mujeres ubica a muchas de ellas, con o sin discapacidad, ante la presión social de ser madres. En el caso de las mujeres con discapacidad, no se les considera capaces de cumplir con esta exigencia social. Además, existe la negación a reconocer sus derechos sexuales y reproductivos, como el derecho a decidir si tienen o no hijos, e incluso a llevar una vida sexual activa (Torices, 2007). La falta de reconocimiento de estos derechos impide que se les brinde oportuna educación integral de la sexualidad, teniendo menos o nulo acceso a la información sobre anticonceptivos, infecciones de transmisión sexual, formas de prevenir la violencia, y otros temas relacionados con su vida sexual y reproductiva, a diferencia de los hombres con discapacidad. A la problemática de la discriminación por discapacidad y género se suma la falta de políticas públicas que atiendan las necesidades específicas en materia de sexualidad de las personas con discapacidad (Sánchez, 2017).

En el campo de la investigación y la academia, la documentación sobre el tema de sexualidad y discapacidad es escasa, situación que contribuye a la pobre formación de cuadros profesionales en el área de salud y de educación especial. Si a esta falta de información, le sumamos la discriminación, exclusión social y negación de los padres de familia ante la situación de tener un hijo o una hija con discapacidad, se amplían las barreras, causando efectos negativos en su vida cotidiana.

Este proyecto busca ofrecer becas para capacitar en un año a 30 profesionistas interesados -incluyendo mujeres con discapacidad- que cuenten con el perfil de ingreso requerido para cursar el programa de Diplomado en Discapacidad y Sexualidad en doce meses, e iniciar acciones prácticamente de forma inmediata, con la población a la que prestan sus servicios cotidianamente, a partir de la creación en sus centros de trabajo de programas formales de educación y consejería integral en sexualidad principalmente para mujeres, aunque no de forma exclusiva, pues sabemos que la participación de los hombres en la transformación de las prácticas discriminatorias y transgresoras de los derechos sexuales y reproductivos de las mujeres con discapacidad, es fundamental para que el cambio sea no solo una realidad, sino además perdure en el tiempo disminuyendo la brecha existente en los servicios de atención a la salud sexual y reproductiva de la población general en comparación con la población con discapacidad. En un periodo de 12 meses se garantizaría la atención de aproximadamente 1500 mujeres mensualmente, si se considera que en los Centros de Atención Múltiple como en las Unidades de Rehabilitación cada profesionista atiende a un aproximado de 50 personas mensualmente. Este estimado permitiría pensar que cada año se lograría atender a 18 mil mujeres con discapacidad (y hombres) en materia de salud sexual y salud reproductiva y, en consecuencia, minimizar los factores que interfieren en las experiencias sexuales de personas con discapacidad.

En caso de no alcanzar la meta final, los recursos obtenidos se utilizarán para la impartición de cursos y talleres sobre sexualidad dirigidos a población con discapacidad, así como a sus familias y profesionistas que les prestan servicios; dentro del evento anual de GEISHAD, AC, denominado Encuentro con tu Sexualidad. El número de talleres a impartir dependería del donativo obtenido y se privilegiaría a las mujeres con discapacidad para recibirlos.

La medición de impacto se realizará a través de la evaluación periódica del logro de las competencias requeridas para educar integralmente en sexualidad a personas con discapacidad y ofrecer consejería específica. El logro de este objetivo permitirá que cada profesionista en formación de cuenta del número de mujeres atendidas en su centro de trabajo y del bienestar logrado a partir de esta atención en la salud sexual y reproductiva de las mismas.

Grupo Educativo Interdisciplinario en Sexualidad Humana y Atención a la Discapacidad A.C. (Geishad, AC) trabaja para que las personas con discapacidad ejerzan sus derechos sexuales y reproductivos de manera informada, libre, responsable y saludable.

Geishad, AC, promueve la cultura de la discapacidad a nivel nacional e internacional, por medio de la creación de toda una gama de especializaciones académicas y profesionales en este tema y sobretodo brindando atención integral sobre sexualidad a personas con todo tipo de discapacidades, sus familias y especialistas que les prestan servicios. La capacitación, asesoría, atención terapéutica y profesional, busca dar a cualquier problemática sexual que presenten.

Geishad es pionero en la investigación científica en el área de sexualidad humana y discapacidad a nivel nacional e internacional y ha desarrollado cursos, materiales didácticos y estudios de posgrado multidisciplinarios para la especialización en este tema.

La atención integral a la sexualidad de personas con discapacidad es de suma importancia, ya que es una población con alta incidencia a infecciones de transmisión sexual y son un blanco fácil para el abuso sexual.

Por ejemplo, dentro de todas las discapacidades, las personas con discapacidad auditiva tienen el mayor índice de VIH y no son atendidas por las instituciones públicas, por considerar que son proyectos de bajo impacto social.

El costo social y de salud pública es alto y afecta tanto a la población con discapacidad como a toda la sociedad.

La intención de Geishad es hacer llegar su metodología a todo el país por medio de la formación de cuadros profesionales en Discapacidad y Sexualidad que puedan lograr un cambio sistémico para que las personas con discapacidad puedan ejercer plenamente sus derechos sexuales y reproductivos.




Donantes

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felicitaciones por su labor

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Raul

Siempre hacía adelante

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Espero y recauden la cantidad que necesitan saludos

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Carmen Alicia González Preciado

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